Perdón si alguna vez guardé la compostura.
No sabes lo que ha sido que hayas sido mía.
Comprendo que agotaste toda tu dulzura,
per no me pidas, niña, la melancolía.
A lo largo del día llegan a nuestros oídos frases que se quedan en nuestras cabezas para acernos reflexionar sobre ellas o porque nos sentimos identificados o simplemente nos hacen gracia. Por todo eso he decido hacer una recopilación de todas ellas en este blog, para que quien quiera leerlas pueda disfrutar de ellas. Gracias por vuestra visita.